Acompañamiento individual
Cuando todo parece estar en orden por fuera, pero por dentro estás agotada de sostener tanto.
Un acompañamiento para personas que viven en piloto automático, se exigen demasiado y sienten que reaccionan de formas que no quieren.
Reservar sesión de claridad
Puede que nadie lo note. Pero tú sí.
Notas que estás más irritable.
Que te cuesta parar.
Que te pesa todo más de lo que reconoces.
Que te sientes culpable cuando descansas.
Que reaccionas y después te preguntas por qué lo has hecho así.
No estás rota.
Puede que estés saturada.
Este espacio puede ser para ti si…
- —funcionas hacia fuera, pero por dentro no estás bien
- —te cuesta bajar el ritmo aunque estés agotada
- —te exiges incluso cuando ya no tienes margen
- —reaccionas con culpa, irritabilidad o bloqueo
- —sientes que te has dejado para después
- —necesitas entender qué te pasa antes de intentar cambiarlo todo
No se trata de convertirte en otra persona.
Se trata de empezar a vivirte de otra manera.
Pasar de reaccionar sin entenderte
a poder parar un momento antes.
Pasar de exigirte desde la culpa
a escucharte con más honestidad.
Pasar de sostenerlo todo en silencio
a reconocer qué necesitas, qué te pesa y qué puedes empezar a cambiar.
Cómo podemos trabajar
Primer paso
Sesión de claridad
Un primer espacio para ordenar lo que te está pasando, entender tu momento actual y valorar si tiene sentido trabajar juntas.
Reservar sesión de claridadProceso
Proceso individual 1:1
Un acompañamiento para mirar con calma tus patrones de exigencia, reacción, culpa y desconexión. Trabajamos para que puedas comprenderte mejor, recuperar claridad y responder con más calma en tu día a día.
Para quién tiene sentido este proceso
Sí
quieres entenderte mejor
estás dispuesta a mirarte con honestidad
no buscas una solución rápida
necesitas un espacio cuidado y profundo
quieres dejar de vivir siempre en modo supervivencia
No
buscas terapia clínica
quieres consejos rápidos
necesitas que alguien te diga exactamente qué hacer
buscas fórmulas mágicas
no quieres revisar tu forma de exigirte o reaccionar
Empecemos por ordenar lo que te está pasando.
No necesitas tenerlo todo claro para empezar. La sesión de claridad sirve precisamente para poner nombre a lo que ahora mismo pesa.
Reservar sesión de claridad